Reseña:
En la tranquila Rumania del año 1459, el infame Conde Vlad Tepes, el Empalador Drácula, se dedicaba a masacrar Turcos junto con sus ejércitos. Otro gran Señor, Apocalipsis, de la Guerra se presento en ese momento. Al mando de los “Los Jinetes de lo Oscuro”, derrotaron al ejercito de Drácula, dejándolo en deshonra. Trecientos años después, en Londres, la venganza del Conde comienza atacando a los seguidores de En Sabar Nur. Armado con sus hordas de alimañas y no-muertos, el poderoso Vampiro comenzara la guerra contra Apocalipsis por la supervivencia del más apto.
Crítica:
Una vez más lo vemos a nuestro querido conde enfrentándose contra otro tipo malo de la historia. Y en esta ocasión le eligieron un oponente más que digno. El todopoderoso y supuestamente invencible Apocalipsis, quien predica la filosofía del “más apto” (sin relación alguna con la de Darwin). Su crueldad sin límites y su arrogante y poderosa imagen, emergen sin restricción alguna para frenar la matanza de su clan, casi un siglo antes de Xavier y sus valientes Hombres X. Por su parte Drácula presenta su característico perfil y astucia. Su enigmática figura, su capacidad de controlar animales inferiores y desagradables, y el ejército de vampiros mutantes que crea, le suponen un verdadero reto a su contrincante. También se suma el famoso cazador de vampiros, Van Helsing quien le de una mano a En Sabar Nur, para deshacerse del no-muerto.
Es interesante ver este aspecto de la vida de Apocalipsis, de la que poco se sabe antes de su aparición en la época actual. Observamos más de cerca su lucha por seleccionar a los más fuertes y aptos, con ayuda de sus seguidores, quienes participaron en importantes sucesos históricos. Y lo más importante, lo vemos doblegarse ante un oponente inferior a él, desde su punto de vista. Del Conde no podemos decir mucho más de lo que ya se ha dicho. Fue el primero y será el último. El más grande vampiro de todos los tiempos, quien ha participado de infinitas disputas contra un repertorio de contrincantes de lo más variado.